Era tan indiferente a las limitaciones y los límites que la gente lo reconocía en las calles y le decía: "adiós, señor del infinito", porque él era justamente eso, un sujeto oriundo de otra galaxia, o quizá un accesorio o una extensión del cosmos mismo, como si se tratara de una uña o quizá de un lunar que el armonioso universo había decidido crear para su posterior conservación y/o perpetuación, todo ésto a los efectos de una vasta experimentación, un treintañero que rechazaba toda clase de privaciones y negaciones, un muchacho que convertía los "no" en "sí", o los "no puedo" en "yo puedo", en fin, siempre hacía lo que se le daba la gana.

Juan Manuel: Espero ansiosa la continuación!!
ResponderEliminarCariños!!
Lau.
Las habrá, Laura, porque me parece que serán varias continuaciones. Gracias por los cariños. Saludos.
ResponderEliminarAhora entiendo lo de la editorial...jajaj:.........muy bueno, de nuevo me olvidé como dejar mi nombre, jaja que mal, soy Lorena
ResponderEliminarHola, Lore. En realidad ésto no se relaciona con una Editorial, sino con otra publicación en facebook que, creo, comentó también una chivilcoyana. Saluditos.
ResponderEliminarMi comentario fue sobre lo que le pedías a Papá Noel,una editorial o estoy equivocada?, jaja no he tomado en estas fiestas jaja por eso dije, entiendo lo de querer una editorial, porque me gusta como escribís.
ResponderEliminarNo, je je, ésta es una ficción, la historia de un tipo que... bueno, podrás leerla con el correr de los días, a medida que vaya publicando. Me alegra que te guste lo que escribo, a veces me tengo que esforzar por razones de tiempo pero me gratifica mucho leer mensajes públicos y privados como el tuyo. Saludos.
ResponderEliminarBien...bonito regalo de Navidad, vuelven los cuentos....
ResponderEliminarBesos
El cuento is back, como Ernesto Ugarte. Saluditos.
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