domingo, 27 de febrero de 2011

A E I O U - Bellas palabras que no podrás olvidar (1)


Aquí abro la sección “La seducción de las palabras”. Comencemos con aquellas que necesitan de una vocal. Por cada palabra, escribiré una breve oración a modo ejemplificativo, más algunas observaciones en caso de resultar necesario.

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Aposento. m. Dormitorio. // Hospedaje, posada.

El terrateniente ordenaba limpiar su aposento para pernoctar con su más bella sirvienta.

Obs.: veamos, de acuerdo a la definición, el término “aposento” parece estar destinado a dormitorios donde uno no suele pasar la noche.

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Economato. s. m. Supermercado donde pueden comprar más barato determinadas personas, como los trabajadores de una fábrica o los socios de una cooperativa.

El propietario fabril tomó la decisión de abrir un economato, atendiendo a las reiteradas quejas de varios sindicalistas.

Obs.: en Argentina no existen, y si los hay, pues nunca los he visto.

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Inopia. f. Escasez, indigencia, pobreza.

Sin embargo, los usos y costumbres emplean este término para expresar que alguien está distraído o ajeno a lo que sucede alrededor.

El sacerdote, Benito, estaba en la inopia y un grupo de feligreses se marchó de la capilla.

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Oblongo, ga. adj. Más largo que ancho.
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El garaje de mi vecino es más oblongo que el de los demás. Tengamos en cuenta que posee cinco coches importados.

Obs.: no sean mal pensadas.

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Ubérrimo, ma. adj. superl. Muy fértil y abundante.

Jacinto adquirió 500 hectáreas de campo, en el partido de Chivilcoy, las bautizó “Tierras ubérrimas”.

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Bueno, tenía pendiente subir esta primera entrega de la nueva sección “La seducción de las palabras”; la preparé durante la tarde de ayer. Iremos por más. Hasta pronto.

domingo, 20 de febrero de 2011

Un voto para Juanma


Amigas y amigos: quería informarles que el caballero, Josán Caballero, me ha postulado como uno de los mejores blogs creativos. Si consideran que mi blog es creativo, pueden votarme en la siguiente dirección:


Hallarán cuatro tréboles, cada trébol representa una categoría, mi blog figura entre los nominados a recibir el premio:

TREBLOGS CREATIVOS Y PERSONALES


Muchas gracias Josán por la nominación, un placer. He recibido 4 premios en menos de un año de duración que posee este blog, ser finalista de tu premiación es un honor.
 
P.d.: disculpen la demora en la entrega de las palabras seductoras, prometo armar algo a lo largo de la semana. Buen domingo para todos y todas. Ah... el 23/02 es mi cumpleaños.

miércoles, 16 de febrero de 2011

La seducción de las palabras


Buenas noches. Hoy estaba tomando unos mates dulces en el balcón de mi departamento, sentado en una silla reclinable al estilo de los directores cinematográficos que, hace unos cuantos años, me obsequiaron. En esos tiempos estudiaba la carrera de Contador Público. Bien, desde esa silla advertí que mi diccionario estaba un poquito rezagado en uno de los estantes del armario que decora mi living, y se me ocurrió mimarlo, para ello me incorporé y fui tras él en honor a la palabra, lo saqué del estante y lo abrí con enorme placer, ¿para qué?, pues para leerlo cual libro de cuentos, palabra por palabra, de la misma manera en que los jueces repasan las leyes de la Constitución Nacional para dictaminar una resolución. Descubrí nuevas palabras, en realidad no eran nuevas, simplemente no las empleaba (sea para escribir como para hablar). Ese hecho impulsó la apertura de una nueva sección en este blog, la de las palabras, palabras que me han seducido tanto que prefiero compartirlas con todos ustedes. Muy bien, una sección será destinada a las vocales (palabras que comienzan con una vocal), la otra a las consonantes (idem anterior pero con vocablos que necesitan de una vocal para poder continuar): A E I O U (bellas palabras que no podrás olvidar); Alfabeto - A E I O U (otras bellas palabras que te enamorarán).

Si sos (eres) un funcionario que suele orar en actos, eventos y demás; un muchacho que intenta convencer a su suegra de que sos (eres) el mejor candidato para su hija, o simplemente tenés ganas de hablar con mayor propiedad, no dudes en seguir estas nuevas entradas, mañana comenzarán.

Espero no defraudarla/os, a ustedes y las palabras. Hasta pronto.


martes, 15 de febrero de 2011

Linda, mi mariposa preferida


Yo tenía una oruga, se llamaba Linda, en realidad no era su nombre pero me gustaba llamarla así, Linda, porque si bien era una oruga, era muy linda, como su nombre. Linda soñaba con ordenarse suricata, una visionaria del mar, pero la naturaleza, el destino o Dios, la convirtió en una mariposa, una mariposa negra, divina y vistosa como pocas, y ahora vuela, vuela como las hojas que se independizan de los plátanos, por nuevos jardines, sin avisarme se fue, tan chiquitita y bonita, abandonó mi balcón por otros espacios. ¿Dónde estará? Si alguien la vé, ¿sería tan amable de avisarle que Juanma la extraña en demasía? Se rumorean muchos destinos. La tarde de ayer cruzaba una calle, la calle Arenales, y dos señoras muy refinadas murmuraban su nombre, no sólo eso, comentaban entre dientes que Linda voló hacia los rosales del Botánico, el jardín, bien próximo al zoológico, cerca de las jirafas, los pavos reales y algunas suricatas que unos dementes decidieron encarcelar. Te extraño, Linda, volvé, por favor.
Dejaré la ventana abierta por si se te ocurre volver.

martes, 8 de febrero de 2011

Amor de suricatos

Parece mentira pero la historia, que a continuación les contaré, ocurrió, es decir, es un hecho real, si bien suelo acudir a la imaginación como esperanza de vida, es pura verdad. Lo que pasó, se los cuento:

Yo estaba solo y con mi soledad, que no siempre es lo mismo, aunque a veces lo sea, obstinado con su aparición, porque ella tenía una cadencia en el andar y al hablar que nunca podía olvidar. Su pasión por la vida, por las buenas costumbres, tan bella, lúcida y armoniosa, mi querida Cristinita, no tenía pero se ponía de mala hostia cuando le recordaba el pasado, su pasado, ni siquiera quería frecuentarlo, y yo, como buen suricato que siempre fui, respetaba sus silencios, porque sus ojitos negros me decían cosas, cosas de suricata, porque ambos lo éramos; les cuento más, su cola era tan vistosa que por momentos me hechizaba, ella la movía de un lado hacia otro, siempre inquieta en las zonas secas del sur de África, porque ahí vivíamos, como dos reyes sin castillos ni coñac. Su cuerpo bien alargado, con ese pelo fragante que hasta seducía a las jirafas, y eso que las jirafas siempre nos observaban desde las alturas, aceleraba los latidos de mi pequeño corazón, un corazón de suricato, claro, pero yo me llamaba Segundo, a ella le fascinaba llamarme así, aunque supiera que no correspondía a mi nombre real. ¿Saben qué hacía? Se paraba como las gaviotas a la vera del mar, de las arenas con sal, como los palmípedos, y recitaba, recitaba oraciones, le hablaba a las olas, dirigía sus correntadas, por momentos yo temía que se produjeran tsunamis, es que eran tan portentosas sus expresiones que hasta los ballenatos asomaba sus jetas para verla actuar, porque actuaba, no siempre, pero cuando actuaba lo hacía con gracia. Si supieran lo que significaba para mí verla de atrás, contemplar esa divina costumbre que tenía de sentarse sobre las patas traseras en las superficies rocosas para imponer su belleza, sus palabras, siempre tan sabias, no podía hacer otra cosa más que oírla y escucharla: ¿quedó claro? Los hipopótamos decían que sus mensajes eran vacuos. ¡Qué equivocados estaban! Cuando ella se paraba frente al mar, el horizonte parecía pintado, cual acuarela, el azul del cielo se derrumbaba sobre el océano, ella podía diluirlo en agua como en las acuarelas. Encima de sabia era artista. Jamás olvidaré las manchitas negras de su cuello, perdón, de su cogote, porque en aquel entonces éramos carnívoros de 25 cm. de longitud, aunque ella llegaba a los 32 con su elegante cola que nadie podía dejar de acosar con las pupilas. ¡Qué bella era Cristinita! Yo la llamaba así, en diminutivo, y a ella le hacía mucha gracia que un suricato como yo le lanzara palabras con tanta ternurita. Éramos muy tiernos, claro que sí. Les voy a contar un secretito, así, en diminutivo, como a ella le gustaba, Cristinita tenía una serendipidad deslumbrante. ¿Seren… qué? Serendipidad me rugió un león una mañana otoñal, esa enorme capacidad de realizar descubrimientos de manera accidental: una vez descubrió que, si se sentaba sobre las patas traseras, y se hacía llamar reina del mar, nadie podría resistirse a sus encantos naturales, tanto fue así que esa tarde, frente a la costa, el mar se abrió y una luz blanca como la luna se la llevó, y yo reaccioné, alguien estaba robando mi pertenencia sentimental, mi suricata, no podía quedarme de brazos cruzados con tanta indiferencia, ¿qué se pensaban?, pero al arribar a la orilla el mar se cerró, y todo volvió a su normalidad, con gran una excepción, mi cuerpo había experimentado una metamorfosis, ya no medía 25 cm. de longitud, no, no, medía más, dos metros, sí, o quizá algunos centímetros más, no viene al caso, y seguía perteneciendo al reino de los mamíferos pero del orden de los cetáceos, y contaba con un hocico prolongado, un orificio nasal encima de los ojos y tenía aletas, me había convertido en un… ¡en un delfín! Y eso no es todo, Cristinita se había ordenado diosa, en Yemayá, la diosa del mar, y yo en su aprendiz, y a partir de aquel entonces me arrastró a sus profundidades, a las profundidades del mar, conocí nuevos mundos, nuevas especies, pero por sobre todas las cosas me enseñó lo que era el amor, hasta que un atardecer me devolvió a mi especie, eso que nosotros solemos llamar humanidad, pero con una condición, una gran promesa que ahora paso a cumplir: “domina tu creatividad y enséñale a todos lo que ha sido nuestro amor, como yo te amo y amaré por la posteridad, porque siempre estaré presente en tus letras”.

Notas del autor: gracias a todas y todos por las palabras obsequiadas en el post anterior. Las resalté con negrita. Que tengan un excelente día y saludos de suricato.

domingo, 6 de febrero de 2011

IMPORTANTE: necesito tu palabra.

Buen domingo para todas y todos. Antes de arrojarme en la camita para descansar, en Buenos Aires son las 04:12 A.M., les quiero solicitar palabras, sí, palabras, una palabra por visitante, seas anónimo o no, necesito tu palabra, una palabra, con ellas quiero narrar un texto, quizá un cuento, pero necesito que me obsequies una palabra que te guste mucho, o te disguste, no importa.
Ayudame a escribir un texto. Quiero tu palabra.
Ahora me iré a descansar sabiendo que me estarás regalando una palabra. Favor de recordarlo, tan sólo una palabra por lector. Hasta pronto.

P.d.: gracias Dr. Rafael Pérez Ortolá por el envío del texto sobre Salvador Dalí, una reliquia.

sábado, 5 de febrero de 2011

La muerte según la genialidad de un artista

—¿Qué es la muerte? —le indagué con seriedad, atento a su deteriorada apariencia física y mental.

—Y él me dijo, nos dijo, con absoluta franqueza:



¿Temor a morir? Tal vez. ¿Seguridad en que sería insustituible? Claro que sí. Cuando un genio se muere siente eso, que nadie podrá asumir su función mundana. A Einstein también le sucedió. ¿Por qué? Porque son seres irremplazables, insustituibles y ellos saben, ellos saben que la genialidad de un artista es un capricho de la naturaleza, del cosmos o de Dios.

Estuve leyendo mucho acerca de este señor y era un genio.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Ladran Ernesto, ladran...


— ¡Ladran, Ernesto, ladran! ¿Señal de que cabalgamos?

—Nada que ver —me dijo él con su arrogancia de siempre—, señal de que un perro clavó sus colmillos en mi tobillo.

Cuando me volteé, lo vi a Ernesto arrojado en el suelo: un perro como el de la fotografía le clavaba los colmillos en el tobillo derecho, pero él sonreía, como si su tobillo fuera de goma y el can, un juguete inofensivo.

martes, 1 de febrero de 2011

El poder de tu imaginación (3)


¿Alguna vez te hicieron sentir un imbécil o una imbécil? No te detengas con esas patrañas, aunque no dispongas de recursos monetarios, aunque no hayas podido estudiar una carrera, aunque residas en un territorio remoto, distante, en un país "sub-desarrollado" económicamente, o lo que sea, vos tenés el poder de la imaginación, y como comenté en el video sobre Albertito Einstein, tenés cerebro y cerebelo, que no es poca cosa.

¿Sabés algo? Los que tienen dinero generalmente no tienen imaginación, su dinero les hace creer que la tienen, pero no la tienen. Otra cosa muy distinta son aquellos que hicieron su dinero acudiendo a la imaginación.

Parezco un autor de libros sobre autoestima y esas cosas pero no, simplemente quiero cerrar este asunto tan interesante que muchos suelen ignorar pero no unos científicos (Christopher Davoli y Richard Abrams) de la Universidad de Washington que constataron, empíricamente, el efecto de la imaginación sobre la realidad. Los resultados de unos experimentos demostraron que la mera visualización de una postura condiciona las respuestas del cuerpo tanto como la postura física realmente adoptada. Los científicos señalaron que ésto demuestra que la imaginación tiene la extraordinaria capacidad de dar forma a la realidad.

Vos podés. Dale vida a tus proyectos.

Hasta pronto.